¿Has notado la influencia tan grande que tiene la música en nuestras vidas?

Es realmente impresionante como algo tan cotidiano se vuelve trascendental y necesario para existir. El otro día veía Un show más (una de mis series animadas favoritas) y escuché una frase que decía un personaje: “You can’t touch music, but music can touch you” (Tú no puedes tocar a la música, pero la música puede tocarte a ti) Wow. Qué frase tan cierta. La música es algo intangible, abstracto, pero real y concreto a la vez. Está en todo.

Varias veces en el día me detengo a escuchar con atención cada sonido que me rodea: autos, personas hablando, el viento, los pasos de la multitud o lo que sea que me rodea en ese instante, y sin importar el entorno, siempre he podido encontrar algún ritmo o melodía en él. La música nos acompaña en cada momento de nuestras vidas para amenizar nuestras emociones y sentimientos. Nos completa cuando no sabemos con exactitud lo que queremos decir o lo que estamos sintiendo. Intensifica cada emoción y cada situación, Nos puede apaciguar el alma o llenar de coraje nuestro corazón. Se arraiga en lo más profundo de nuestro ser y define nuestro sentir, como cuando nos abrazan cálidamente las letras y melodías de una canción de desamor y nos hacen sentir comprendidos y acompañados, o cuando esos potentes solos de guitarra nos motivan a continuar nuestro día con una actitud despreocupada y enérgica como estrellas de rock.

La música no tiene límites: es capaz de moldear nuestro entorno al juntarnos con quienes gustan del mismo género que nosotros, o que aman asistir a conciertos o descubrir nuevas bandas como nosotros, y de esta manera expande nuestros lazos sociales, nuestras experiencias y vivencias, y nos enriquece como personas. La música no solo nos une con el resto, también puede regalarnos un espacio único, secreto y personal al que vamos cada que la escuchamos para desconectarnos de todo y dejarnos llevar por las maravillas sensoriales que nos causa. Personalmente, uno de mis “mundos” favoritos es el que visito cuando escucho la música de Bonobo. Me inunda de energía vibrante y siento que soy parte de todo y que todo forma parte de mí, sobre todo al escuchar la canción “Cirrus”, me hace sentir parte de un grandioso ciclo vital y me eriza la piel.

No importa qué tipo de música prefieras, ni tu manera favorita de escucharla, la música forma parte de cada uno de nosotros y nosotros de ella. Es una simbiosis hermosa, una conexión innegable e irrompible, es un lenguaje universal, es algo tan único y mágico capaz de darte sensaciones y crearte escenarios completamente distintos con una misma melodía, dependiendo de tu estado de ánimo.

Espero que la siguiente canción que escuches inunde tu sentir con emociones intensas que te hagan recordar esa melodía para siempre, ya que estará formando parte de la banda sonora de tu vida.

– Clems