“Se avecinan veloces
las nubes del oeste”

– Juan Carlos Abril

Este cuerpo está latiendo mucho, la sed en mi boca reseca mis labios, siento que no puedo articular ninguna palabra, sólo un llanto enredado en la garganta. Un eco profundo en los muros, una cortina rota que baila con el aire, que rompen manos al entrar, negándome a la realidad. Sigo temblando a todas horas, no es el karma quien me persigue, son las acciones que se reflejan en el camino, huellas en la arena que van frente a mis pies que quieren correr, una danza violenta que me tira. Mi mirada queda fija en un cuadro que nunca terminé, que nunca supe cómo pintar, y que aun así, enmarqué su silencio.

– Nude