Ayer vi el documental Twinsters en Netflix, se trata de dos chicas, una vive en Los Ángeles y la otra en Londres, un día descubren que son gemelas gracias a un video de Youtube, aunque crecieron separadas, cuando se conocen es muy evidente y raro ver cómo se conectan de inmediato, como si se conocieran por mucho tiempo. Me gustó mucho, me contagiaron su felicidad.

Me quedé pensando en esa conexión que tengo con mi hermana, aunque en la infancia peleábamos mucho, siempre estábamos juntas para bien o para mal.
Por suerte no nos tocó vivir separadas en nuestra infancia, pero sí hemos vivido algunas separaciones.

La primera, fue en la primaria, ella entró a la secundaria y me quedé “sola”, sin mi protectora.
La segunda, cuando entró a la universidad, fue un cambio muy grande porque ya no la vería todos los días.
La tercera, cuando se fue a otro país, sabía que era por poco tiempo, pero aún así tenía un “miedito” de que no regresara.

Siempre decíamos  que cuando fuéramos grandes viviríamos juntas, actualmente vivimos juntas, supongo que ahora ya somos grandes (aunque no se siente así).

Nuestro siguiente plan es irnos de viaje a la playa, curiosamente nos imaginamos más el viaje en carretera, en una jeep, música, nuestro cabello volando, cantando, frescas, divertidas, disfrutando el camino. Ya van varios años que decimos “ahora sí nos vamos de viaje” y este es otro año que se nos va a terminar y otra vez no fuimos, ¿o si?, no lo sé, todo puede pasar.

Mientras sea juntas, aunque sea a la tiendita es divertido.

Te quiero kuka.

Como no puede faltar la música, ya tengo un playlist inspirado para este viaje, tiene un poco de mi hermana, un poco de mi y muchas ganas de irnos de viaje juntas.

¡Vámonos!

– Morada