Cuando tenía 13 años y escuchaba a los Red Hot Chili Peppers, se apoderaba de mí el deseo de abandonar los estudios y formar una banda de rock para irme de gira por el mundo entero llevando música rock-funk para alegrar hasta el más recóndito rincón del universo. Los Peppers tienen la buena vibra de contagiarte de energía para soñar que puedes hacer lo que ellos también hicieron. Pero yo no dejé la escuela, ni formé una banda de rock, pero lo que sí hice, fue pasarla muy bien escuchando a esos locos de Kiedis, Flea, Smith y, el ahora exmiembro de la banda, Frusciante. Es complicado dar una respuesta cuando me preguntan cuál es mi disco favorito de la banda, sinceramente no puedo dar una respuesta objetiva. Sin embargo el álbum Blood Sugar Sex Magik sí está en el top cinco de favoritos y es del cual les contaré un poco.

Warner Bros había firmado contrato con los chicos para grabar el disco, y una vez instalados en la disquera, escogieron al buen Rick Rubin para que fuera el productor del álbum. Rubin, quien ya poseía fama de excelente productor musical en Los Ángeles, sugirió que la grabación se llevara a cabo en una mansión de LA donde alguna vez viviera el mago Harry Houdini, y donde también tuvieran lugar las fiestas protagonizadas por Jimi Hendrix. Kiedis, Flea y Frusciante decidieron vivir en la mansión mientras se llevaba a cabo la producción del álbum, mientras que Smith decidió llegar todos los días en motocicleta a la mansión, ya que no quiso quedarse a dormir porque estaba convencido que la mansión se encontraba embrujada. Como ya sabemos, los Peppers son sinónimo de “desmadre”, así que la grabación del álbum estuvo rodeada de fiestas, alcohol, sexo y muchas, muchas drogas, puesto que en esa etapa Frusciante y Kiedis estaban realmente enganchados con la heroína y la adicción comenzaba a agravarse.

El proceso de producción fue grabado por el cuñado de Flea, para posteriormente lanzar el documental titulado Funky Monks, en el cual podemos ver las locuras y el proceso creativo del disco. Si son fans from hell de la banda, seguro querrán verlo.

Durante el proceso, la banda quiso experimentar con sonidos no necesariamente emitidos por instrumentos musicales, pues experimentaron golpeando el piso con tubos, ruidos provocados por objetos que caían al suelo y demás excentricidades. Las letras, compuestas en su totalidad por Kiedis, son el resultado de su obsesión por el sexo, las drogas, la angustia de sentirse solo y acabado por las adicciones, y el constante vacío originado por cambiar continuamente de parejas sentimentales, convirtiéndose en un absoluto mujeriego.

La grabación del álbum duró aproximadamente 30 días, viendo la luz pública ya finalizado el 24 de septiembre de 1991. Blood Sugar Sex Magik fue muy bien recibido por la crítica, ganándose los elogios del público norteamericano y europeo, logrando colocar varios sencillos en las listas Billboard. El éxito fue rotundo, pero la fama no es sinónimo de felicidad, y Frusciante experimentó el amargo sabor de girar por varias ciudades en lapsos cortos y tocar para grandes audiencias sin tener mucho tiempo para descansar. Frusciante abandonó la banda después de una espantosa presentación en Japón, dejando así a los Peppers sin la virtuosa guitarra de ese chico flacucho y depresivo.

Blood Sugar Sex Magik fue himno de la generación salvaje de jóvenes que atravesaban la adolescencia en los años noventa, tomando canciones como Under the Bridge, Give it Away y The Power of Equality como consignas que cantaban en los bares y calles donde vagaban. Ahora, los Peppers han crecido, son padres, ya no consumen drogas y han superado las adversidades de decirle adiós de manera definitiva a varios integrantes que han desfilado por la agrupación. Su sonido ha cambiado tanto, pero no han perdido la esencia de divertirse a la hora de crear nuevas melodías y continúan quitándose la playera en sus presentaciones en vivo. Los puñetazos al aire siguen tan vigentes y enérgicos, como cuando interpretaban Give it Away en los años noventas.

El próximo 10 y 11 de octubre tendremos la oportunidad de que la nostalgia nos invada, ya que los chicos de Californication estarán en nuestro país para permitirnos revivir la adolescencia y hacernos soñar que los noventas están de regreso. Si ya tienen boleto para estar puntuales en el Palacio de los Deportes, allí nos vemos y, si todavía no ¿qué están esperando?

-Romi TO