Lunes, acabo de comer y el sueño me invade, pero puedo mantenerlo a raya. De hecho no es una sensación molesta. Me pongo mis audífonos y le doy play al álbum de la semana para entrar en mood.

Un poco antes de llegar a tu casa preparo el disco de Rhye, reviso por enésima vez que auto siga limpio, que mis dientes están presentables, todo el show. Bajo del auto.

Toco el timbre, te oigo gritar: “YA VOY”. Abres la puerta y me dejas ver tu hermosa sonrisa. “Hola, ¿nos vamos?” Cierras la puerta detrás de ti. “¿No me vas a preguntar si quiero pasar o algo?” Pregunto. “No” Contestas, y pasas a mi lado con dirección hacia el auto. Camino tras de ti, me adelanto un poco, abro la puerta para que entres haciendo alarde de mi caballerosidad.

Ya dentro del auto le doy play al álbum, permaneces en silencio. ¿Qué pensarás? De repente volteas a mi lado y dices: “Oh, no te saludé” Y me das un beso en la mejilla. Sonrío.

“¿Quién es esa chica que canta?” Preguntas.
“Es un dude, se llama Milosh, en realidad es un dúo que se llama Rhye.”
“Me gusta.”
“Cool, a mí también.” Respondo.

Subes el volumen un poco, y vuelves a mirar el mundo a través de tu ventana.

“¿En qué piensas?” Preguntas con cara de interés.
“¿Cuándo, ahorita?”
“Sí, ahorita.” Respondes con cara de desesperación.
“¿Por qué la pregunta?”
“No vas a lograr distraerme esta vez.” Dices seriamente.
“Me imagino a los dos bailando, tú con ese vestido rojo que me gusta. Rhye tocando ahí en la esquina, y nosotros adueñándonos de todo el espacio, una onda así como Tango, pero no es Tango, no sé cómo explicarlo.”
“Mmm, ¿qué vestido rojo? Yo no tengo ningún vestido rojo.” Te quedas pensativa.
“Claro que sí.”
“No, no tengo ningún vestido rojo.”
“En mi cabeza sí.” Digo sonriendo.

En la comisura de tus labios de dibuja el inicio de una sonrisa. “Estás loco.”

Me estaciono, estoy listo para salir del auto cuando me preguntas: “¿Cuánto falta para que se termine el disco?”
Lo pienso por un segundo. “Sólo esta canción.”
“Esperemos a que se termine.” Te recargas en el asiento y cierras los ojos.
“Oka.” Antes de acompañarte y entrar a nuestra burbuja, observo tu cabello, tu nariz y tus labios.

El mundo se disuelve en uno de esos días de verano, y sólo existimos Rhye, tú y yo.

– Deschannel