Una canción siempre será el boleto de viaje más barato y más fácil que puedas conseguir.

Viajar en el tiempo, llegar a los recuerdos que nos hicieron felices o ¿por qué no? a aquellos que nos hicieron llorar; melancolía mezclada con ratitos de felicidad. Viajar, para volver con canciones a esos lugares que hemos visitado anteriormente.

La música tiene cierta magia que nos permite y hace posible el teletransportarnos a lugares tanto de tiempo como de espacio, que han dejado huella en nosotros, donde hemos creado párrafos de nuestra historia.

Escuchar esa canción o ese disco y de pronto estar en ese hotel barato en París, Frank Sinatra para encontrarte encaminado de nuevo por las calles de Nueva York o esa noche en el metro de regreso a casa. Las dos de la mañana hablando con esa persona especial mientras tu música te acompañaba en el fondo, ese beso, esa fiesta, ese viaje por carretera.

La música tiene un poder especial que nos lleva a esos momentos y nos regresa de alguna forma a esos lugares y a esas personas que nos trajeron a donde estamos justo ahora y que nos hicieron ser quienes somos. La música es vida y esto lo confirma, siempre está presente de alguna forma para hacernos volver a sentir todo eso que nos ha hecho sentir completamente vivos.

Hace poco escuché la nueva canción de One Republic, “Kids” y les puedo decir que me hizo volver a mi infancia, a esa chispa de completa libertad, con la vida por delante, cuando las cosas no importaban tanto. Me regresó un poco de ese sentimiento de no temerle al mundo ni al futuro, solo disfrutar que aún se vive, que aún se es joven.

– Poly