De repente se me da por voltear la vista hacia bandas que nunca escucho pero sé que existen y que el mundo entero las aclama o extraña (en caso de la separación de algunas de éstas). Le tocó el turno a The Stone Roses, esta famosa banda inglesa de los ochentas que ha influido en el sonido de grandes músicos entre los que destaca Noel Gallagher quien alguna vez dijo “cuando escuché la rola Sally Cinnamon por primera vez, supe cuál sería mi destino”. Entonces, si Noel dice que los Stone Roses son los responsables de que él se haya metido al mundo de la música y nos haya regalado hermosos riffs, no debo ignorar su comentario y tengo que escuchar a estos tipos que lo inspiraron.

Tecleé el nombre de los Stone Roses y me arrojó el tema I wanna be adored, de inmediato mi mente comenzó a imaginar muchos paisajes con relación a los sonidos tan complejos con los que inicia la canción. Me agradó mucho desde la primera reproducción, la complejidad del inicio la comprendí mejor cuando dejé que la voz de Ian Brown llegará fácilmente a mis oídos con una lírica que repite una y otra vez que no necesita vender su alma porque éste ya vive en él, haciendo referencia, a mi parecer, a un ser demoniaco. Ian Brown es claro y dice que quiere ser adorado, necesita serlo. La letra repite lo mismo una y otra vez, pero no deja tan explícito el mensaje, cada quien puede sacar sus propias conclusiones. Esto me hizo recordar al maestro que impartía la materia de filosofía en el colegio al que asistía, creo que su misión en la vida era detectar las canciones demoníacas y alertar a la juventud que se alejara lo más rápido posible de aquellos músicos que presumían tener un pacto con el diablo. Sí, suena ridículo pero me pregunto qué pensaría ese maestro si escuchara a los Stone Roses con un sonido crudo implorando adoración, estoy segura que los tacharía de herejes.

El sonido de esta banda que en el pasado se separó por diferencias entre sus miembros y que está de regreso y con una nueva rola, me trajo recuerdos de los sonidos característicos de The Beatles, combinado con el sonido rebelde de los Gallagher y un poco de la vanguardia de Elastica. Sonidos clásicos combinados con sonidos que parecen venir de el futuro. Dedicaré el día para escuchar su catálogo, vale la pena.