La semana pasada tuve una plática con una chica del trabajo, me dijo que ella tenía una relación de amor moderno con su pareja. Debo confesar que yo no sabía que lo que ella me hablaba, pues soy de la idea que el amor no tiene época.

Como me sentía llena de curiosidad al respecto, le pregunté qué entendía ella por “amor moderno”. Entonces comenzó a aventarme el rollo que en el amor moderno no existen los celos, la traición, el chantaje y mucho menos la infidelidad. Creo que ella lo concibe como un amor propio para posterior amar a alguien más. Y debo confesar que me agrada en demasía esa idea de que no debas lastimar a alguien que te quiere.

Hace cuatro días me encontraba desayunando y escuchando música, cuando de pronto apareció el video Modern Love del mítico David Bowie. Subí todo el volumen, me emocioné hasta la manía y descubrí que pienso como él.

Bowie no cree en el amor moderno, en aquel que te promete bienestar y diversión. Aquel amor que te lleva a la iglesia y te hace caer de rodillas. Mejor dicho, en su canción no cree en el amor aunque lo intente, y supongo que lo mismo me ha pasado en los últimos años. Ni amor moderno, ni clásico y tradicional. No he experimentado nuevamente ese sentimiento, sin embargo, creo que algún día lo volveré a intentar.

– Romi TO