A mí, en rigor, me han hecho como soy los que amé.
-Luis Rosales

Nos queda esa nostalgia de un año más, doce meses que transcurren en nuestras miradas y recuerdos, los sueños que cumplimos, los errores que cometimos, las personas que se fueron y a las que recordamos día a día, las fotografías que llenaron la memoria de nuestro celular, los caminos transitados, la ciudad que decoramos con nuestras historias, los atardeceres que amamos, las crudas que tuvimos al día siguiente, los conciertos que bailamos, las canciones a las que les cambiamos la letra.

Fuimos esa estrella a la que le pedimos un deseo, ese viaje en camión rumbo a tu casa, la planta que regamos diario, el recibo vencido de agua, el trip a Chacahua, el café negro como placebo, las risas más simples, las lágrimas más tristes.

Somos la continuación de lo que fuimos, de lo que escuchamos y cantamos, de los libros que leímos y los que dejamos a medias porque no nos gustaron, somos esos textos que no fueron escritos, somos ese amor que ya no mencionamos y sólo nos queda la suave voz de Sufjan Stevens en nuestros oídos. Un año que se va de nuestras manos pero se queda en el alma, todas esas charlas y viajes sabor a mar.

Me quedo con todo lo que me destruyó y me quemó porque de eso estoy hecha: de cenizas que juegan con el viento.

– Nude