Noches, madrugadas, 1, 2, 3 a.m.

Lucho contra mí misma por lograr calmar mis pensamiento, domar mi cuerpo y quedarme dormida. Pero no sucede nada, después de tres intentos fallidos, y cuatro horas después, me rindo y sucumbo ante el insomnio.

Decido de alguna manera hacer algo con su compañía. Repaso los momentos más felices de mi vida con los ojos cerrados, por mi imaginación corren proyectados, vuelvo a los lugares donde amé la vida, vuelvo a sentir ese cosquilleo en mi interior.

Pienso en ti. ¿Por qué no? En lo que pasó, en lo que será, en lo que pudo haber sido. Lo bien que se siente ahora. Es inevitable que se escapen algunas mariposas dentro de mí.

Me dejo fluir con mis pensamientos, saco mi libreta y escribo, escribo, hasta que mi mano tiembla y ya no queda nada más que decir.

Hago una lista de todas las cosas pendientes de la semana, visualizo lo que hay en mi closet, qué me pondré al día siguiente, qué me gustaría desayunar, en fin lo que sea.

Mi cuerpo entre volteretas se mueve de un lado a otro y recorre cada espacio de la cama. Aviento las almohadas, las recojo, las vuelvo a aventar, nada me acomoda.

Prendo la lámpara de lava, me pongo los audífonos y pongo play a alguna música que vaya con mi estado de ánimo en ese momento.

Me acuesto, el techo de mi recámara ahora es un cielo estrellado y profundo, casi puedo sentir que me elevo poco a poco y me fundo en él, la música me ayuda a sobrevivir a las altas horas de la madrugada.

Cierro los ojos, me concentro en la letra, imagino la batería de fondo, el bajo, el piano, casi siento que podrían estar tocando solamente para mí.
3am, es todo un viaje emocional, en una noche se pueden recorrer todos los estados de ánimo, con un soundtrack integrado, desde la melancolía hasta querer salir a bailar.

No puedo decir que amo las noches de insomnio, pero cuando no se puede hacer nada más, su compañía resulta a veces no ser tan mala, sirve, recompone, de alguna manera extraña sana. El mejor momento para mí, es saber que solo quedan unas cuantas horas y el día comenzará de nuevo, y tal vez la noche que viene caiga rendida en la cama y duerma tranquila y profundamente.

3am, hoy suenan a:

– Poly

Fotografía: Poly