Desperté temprano.

La noche anterior no había podido dormir bien por estar pensando demasiado en ella, en nosotros. Así que lo primero que hice al despertar fue tomar un par de hojas en blanco y vaciar toda la carga emocional en forma de palabras. Al terminar me sentía liviano, es increíble el peso que tienen las ideas y sentimientos cuando flotan dentro de nosotros.

Por alguna razón ahora me sentía nostálgico y como aún era temprano y faltaba un rato para que el mundo despertara, decidí buscar algo de música que combinara con mi mood.

Después de hurgar en mi biblioteca musical encontré un EP de Nick Hakim que iba muy bien con lo que quería escuchar: Where will we go.

Lo bueno de ese EP es que es bonito y al punto, lo malo es que es muy corto. Todo a mi alrededor seguía en penumbras y yo aún tenía ganas de más música.

Decidí escuchar el último álbum de Hakim, Green Twins, recordaba haber leído o escuchado algo sobre el disco, creo que era un reseña positiva, los recuerdos son borrosos.

Al darle play supe que era el disco adecuado para mi mañana solitaria.

Este disco te abraza por dentro, te suspira palabras bonitas al oído y te sientes flotar en un mundo onírico, nostálgico y a momentos, psicodélico.

¿Qué más podía pedir?

Nick Hakim tienen la habilidad de crear un mundo alterno donde la música te hace flotar como si fueras una nube que calientan los primeros rayos del sol y que se deja llevar por el viento suave y terso.

46 minutos después, cuando el álbum llegó a su fin y la luz iluminaba el mundo, me levanté, me preparé un té y me sentí feliz y en paz con el mundo.

-Wilbert Enrique Berdeja