Baby don’t you try to find me
Baby don’t you try to fight
Baby don’t you try to find me
Baby it will be alright

A Antics la conocí en 2004, nuestra primera conversación fue un tanto caótica, no entendí nada de lo que me estaba diciendo, así que la ignoré por completo y me fui. Cuatro meses después la encontré por casualidad, quizá el hecho de que este encuentro fuese fortuito hizo que nuestra charla fuera espontánea, esta vez escuché atentamente y caí enamorado.

Olvidé por completo a mi chica anterior y decidí empezar una relación con ella, había algo que me hacía pensar en mi ex pero nunca estuve seguro qué era. La fui conociendo poco a poco y simplemente no podía estar alejado de ella, estaba obsesionado. Hay partes de su persona que fueron y serán del agrado popular pero por alguna razón a mí casi siempre me han desagradado, lo máximo que puedo hacer es tolerarlas, lo mejor de ella son esas partes no obvias para el mundo.

Un día, simplemente porque sí, dejé de verla, y ya no quise saber más de ella. Salí con más chicas, me llegué a enamorar pero nada fue igual. Nunca es suficiente para mí y siempre me encuentro regresando a ella y cada vez que lo hago hay algo aprecio más que antes: su cadencia al bailar, el ritmo y elegancia de sus versos, la forma en la que sus cabellos forman figuras cuando juegan con el aire, la textura de su piel al sol. Lo curioso es que quien cambia soy yo, ella es la misma de siempre.

Hace un poco más de una semana, como llevados por el destino, nos encontramos una vez más. Nuestras miradas coincidieron, mis labios se entreabrieron y mi corazón se aceleró al escuchar su voz, como si estos 10 años no hubieran pasado nunca.

Oh my love, we’re sailing to Norway
Oh my love, we’re sailing tonight

– Deschannel

 

Mi canción favorita del álbum:

 

Escucha el LP en Spotify: