¿Alguna vez has confundido un sueño con la realidad?

“Maybe I was just crazy. Maybe it was the 60s. Or maybe I was just a girl…interrupted.”

I.

3 am

No puedo dormir. Desde hace tiempo la oscuridad se ha hecho cómplice de la parte de mi cuerpo que quiere apagar mi luz para dejar de sentir. Algo se mueve en mis vísceras, recorre toda mi espalda y se alimenta de mis intestinos.

Salgo por la puerta de atrás de mi casa y tomo las calles, sin rumbo pero hacia una dirección en específico.

II.

Cuando por fin puedo tomar conciencia, adormilada por las drogas y el insomnio, empiezo a analizar los rostros de los desconocidos que comparten la madrugada conmigo. De nuevo en esta situación, me empiezo a reír y me doy cuenta de que no me acuerdo cómo llegué aquí pero en esta casa sé que siempre me espera un extraño que quiera cuidar de mis inestables huesos.

III.

Hay días en los que me cuesta trabajo seguir una línea temporal. Cuando tengo estos días me gusta encerrarme en el baño, olvidarme del tiempo y dormir con la cara en el suelo. Me siento segura, como si fuera un refugio en donde nadie puede tocarme.

Nadie me escucha ahí, de hecho a veces pienso que nadie me escucha en mi casa lo cual hasta ahora ha sido bueno para mí porque prefiero estar alejada.

IV.

“When you don’t want to feel, death can seem like a dream. But seeing death, really seeing it, makes dreaming about it fucking ridiculous”

V.

2 am

Abro los ojos, estoy en el piso del baño. Hay sangre a mi alrededor. No sé qué me pasó. No entiendo por qué hay tantas cosas rotas. Mi cabeza da vueltas. No sé quién soy, me veo al espejo y no me reconozco. No quiero ser ella, la del espejo. No puedo ser yo.

VI.

“My final diagnosis: a recovered borderline. What that means, I still don’t know. Was I ever crazy? Maybe or maybe life is. Crazy isn’t being broken, or swallowing a dark secret.

It’s you, or me, amplified.”

– Cotton Mouth