Lo conocí cuando llegó a la ciudad, un hombre misterioso, de pocas palabras pero de mirada profunda. Algo en su mirada me hipnotizó esa noche, no hablamos mucho, pero cuando lo escuché cantar supe que lo tenía que volver a ver.

Y así fue, pocas palabras pero se daba a entender con la mirada. Desde el principio sabía que esto no iba a acabar bien, aun así tuve que meterme a indagar para no quedarme con el “¿qué hubiera pasado si…?”

Me enredó con sus versos, me ahogó con sus besos, nos conectamos bajo la luna llena. Y solo podía pensar que tenía que verlo otra vez.

No funcionó como me hubiera gustado, nos separamos drásticamente pero cuando nos encontrábamos por la calle o en alguna fiesta, siempre estaba esa mirada que intercambiamos diciendo todo lo que las palabras no podrían expresar, aunque sabía bien que no llevaría a ningún lado seguir así.

Sus planes lo llevaron a otro país, y antes de que partiera volvimos al mismo lugar donde nos conocimos, como viejos amigos que ríen recordando sus travesuras. Cerveza, humo de cigarro, el ipod viejo en aleatorio, como siempre la luz de la luna llena presente y empezó a cantar la canción que salió en las bocinas del reproductor.

“I had no idea that you’re in deep
I dreamt about you near me every night this week
How many secrets can you keep’
‘Cause there’s this tune I found that makes me think of you somehow
When I play it on repeat
Until I fall asleep”

Tenía su cara muy cerca de la mía y aunque cantaba, todo me lo seguía diciendo con la mirada. Y yo…sólo pude contestarle cantando el coro.

“Do I wanna know?
If this feeling flows both ways
Sad to see you go
Was sorta hoping that you’d stay
Baby we both know
That the nights were mainly made for saying
things that you can’t say tomorrow day”

– Nh