The Beatles es esa banda que no tiene ningún disco malo, todos sus discos son dignos de admiración y análisis. Revolver, White Album, Abbey Road, Let It Be; si estuvieras en medio de un incendio y únicamente pudieras salvar uno de entre toda su discografía, ¿cuál eliges? Difícil, pero yo tomaría Beatles For Sale y correría como loca para salir ambos del fuego. ¿Quieren saber por qué ese álbum y no otro? Súbanse a la Time Machine de Tarantino y disfruten el viaje.

Beatles for Sale, el cuarto álbum de estudio de los fab four, vio la luz el 4 de diciembre del año 1964. Después de exitoso A Hard Day´s Night, el cuarteto de Liverpool debía grabar otro álbum tanto o más exitoso que su predecesor. Beatles For Sale es un conjunto de rock, rock and roll, folk rock y rockabilly que les valió un pedido de más de 700 000 copias antes de ser publicado y así conseguir el puesto número uno en la lista británica.

En el álbum se aprecia una madurez musical y compositiva de la famosa dupla Lennon-McCartney. Habían alcanzado niveles grandes de composición musical y, por primera vez, la influencia directa de Bob Dylan toca el álbum con su folk rock en la canción I’m a Loser.

Beatles for Sale contiene ocho canciones de la autoría de Lennon y McCartney, sin embargo, la exigencia de entregar el álbum antes de la navidad de 1964 era tan grande, que se vieron en la necesidad de tomar temas ajenos para completar el álbum que la disquera pedía.

El álbum abre con la canción No Reply, una rola que va sobre el sentimiento de no ser correspondido por la persona amada, ajá, hasta a ellos los mandaban a la friendzone. De autoría absoluta de Lennon, es un grito de incursión de los sentimientos en la música pop de los años sesenta. Le sigue el tema I´m a Loser, nuevamente Lennon se va por la desilusión amorosa y la desesperación, por cantarle a un amor que no se da cuenta que él está allí. La conocida Trilogía de Lennon concluye con el tema Baby´s in Black, melodía que contiene un ritmo similar al de un vals. La leyenda cuenta que Lennon compuso esta canción para Astrid Kirchherr, amiga y fotógrafa de la banda. Astrid fue novia de Stuart Sutcliffe, quien alguna vez fuera miembro de la agrupación, fallecido en 1962. La canción recoge los sentimientos de tristeza y desolación que vivió Astrid después del fallecimiento de su novio.

En la canción Rock & Roll Music, compuesta por Chuck Berry en 1957, Lennon continúa como vocalista principal  y es la rola ideal para echar el dance en una fiesta y para traer el rock n´roll de vuelta. La sin par voz de Lennon se encontraba en su mejor momento y seduce a hombres y mujeres para entrar en la pista y dejarse llevar por el rock de los años sesenta.

I´ll Follow the Sun fue compuesta por McCartney cuando tenía solo 16 años, con él en la voz principal, es un tema cálido y tierno para continuar por el lado positivo. Mister Moonlight, escrita por Roy Lee Johson, inicia con el bello grito de fuerza de John Lennon, la armonía Beatle, bastante conocida, y un órgano tocado por McCartney. La voz de Lennon no podía sonar mejor, e insisto, se encontraba en uno de los mejores momentos de su vida. Después, de nuevo McCartney en la voz principal con la canción compuesta por Jerry Leiber y Mike Stoller, Kansas City/ Hey-Hey-Hey-Hey; la madurez vocal de Paul se encontraba en un buen nivel, a la altura de gran Little Richard.

Continúa Eight Days a Week, canción que gana poco a poco fuerza e intensidad en contraposición de las canciones pop de la época. McCartney compuso esa canción gracias a la idea que le dio su chofer cuando pronunció “trabajo siempre ocho días a la semana”, la queja se convirtió en inspiración para Paul y escribió la letra cuando el chofer lo llevaba a casa de John.  Words of Love, compuesta por el genial Buddy Holly, es cantada a dúo por Lennon y McCartney. Una canción que derrama amor, la favorita de las chicas que los perseguían día y noche, un verdadero hit que sonó en la radio por varios meses y que continúa vigente gracias a la reedición y nuevo video que fue transmitido hace un par de años.

Honey Don´t trajo a Ringo Starr al micrófono y se apoderó de la cabina de grabación, demostrando que su voz también es bella y debía escucharse. El Rockabilly hace acto de presencia e hizo que las fanáticas de Ringo enloquecieran al escuchar al chico de la batería.

Sí que eran unos chicos afortunados y lo cantan en Every Little Thing, tema compuesto en su mayoría por McCartney. Una canción feliz para decirse a ellos mismos que eran unos tipos con suerte, tenían el amor y cada cosa pequeña que los llenaba.

Para el siguiente tema, Lennon no quería arruinar la fiesta y acreditó su composición a la dupla Lennon-McCartney; I Don´t Want to Spoil the Party es una canción sobre el dolor que siente Lennon al estar en una fiesta con la ilusión de que su chica aparezca y se le acerque, pero hasta el mismo Lennon sufría (imaginen como nos va a nosotros) y como vio que ella se mantenía alejada de él, decide irse sin hacer pancho y arruinarle el momento a los demás.

Hasta los Beatles estaban hartos de las mentiras de pareja, y Paul ya no aguantaba la preocupación y la duda sobre su relación con Jane Asher y mejor compuso What You´re Doing, para desahogar la angustia. Una canción que inicia con redoble de batería e incluye un repique de guitarra de 12 cuerdas, joya de principio a fin.

Y para que nadie se quedara sin cantar, George Harrison también se luce en el micrófono y su voz se escuchó en Everybody´s Trying to be my Baby, compuesta por Carl Perkins Porque todas querían ser la chica de George. La rola de rock and roll puso a todos a bailar sobre la pista y este maravilloso cuarteto logró colocar otro sencillo en las listas del rock británico.

Un disco que debe estar en la colección de todos los amantes de la música y que debe pasarse de generación en generación porque ¿acaso te gustaría que tus hijos o sobrinos escuchen reggaeton mientras discos como Beatles for Sale queden en el olvido? No lo creo.

– Romi To.

Fotografía: Robert Freeman.