Por alguna razón, despierto y no puedo volver a dormir, qué fastidio. Después de darle vueltas al asunto me levanto, me visto, tomo mi cámara, audífonos y salgo por el centro de la ciudad a las 6am. La causalidad del universo me lleva a poner en reproducción Underneath The Pine de Toro Y Moi, veamos cómo funciona antes de que el sol ilumine la ciudad.

No sé si lo sabían, pero a las 6am de un domingo la ciudad está desierta. Puedo caminar a la mitad de las calles sin que automóvil alguno amenace mi integridad física y demás. En algún momento me encuentro con un dude, que de acuerdo a su vestimenta y las cosas que carga diría que se dirige a una clase de Yoga, cuánta energía. Más adelante un señor con apariencia de indigente establece una conversación con, ¿una maceta? Interesantes personajes matutinos, aparentemente yo también soy uno de ellos.

Las plazas, las banquetas, todo está lavadito. Me pregunto si las personas de aseo entablan una conversación con los indigentes para que levanten “sus camas” y poder lavar, o si el agua funciona a manera de alarma matutina. La buena vibra de Toro Y Moi en mis audífonos me ponen de buen humor y alejan el tema de mi cabeza.

Llego a la plaza donde los perritos resguardan la fuente central, elijo un lugar seco para sentarme, lo cual no dura más de cinco minutos ya que frente a mí, estacionada se encuentra una patrulla con sus ocupantes dentro y mi paranoia ciudadana hace que me sienta intranquilo: ¿qué está haciendo ese dude a las 6am en esta plaza? Aún no hay suficiente luz para pensar bien, me levanto y sigo la caminata.

Luego de avanzar un rato y bajo las miradas sospechosas de las señoras que barren las calles enfundadas en sus uniformes naranjas, elijo las afueras de una iglesia para sentarme con la tranquilidad del universo. Observo a la gente pasar, ellos me observan de regreso. ¿Qué hace ese muchachito con ojeras pronunciadas afuera de esta honorable iglesia? Escucho Toro Y Moi mientras los observo pasar, señora.

El disco termina, lo tomo como una señal para levantarme y andar. Le pongo play de nuevo mientras dejo la iglesia detrás, no he avanzado mucho cuando me detengo de nuevo, una señora deja comida para las palomas, espero a que se vaya y cual niño de primaria me pongo a perseguir las aves, quizá mis habilidades atrapa-palomas han mejorado con el tiempo, cinco minutos después sin presa alguna acepto que mis habilidades son nulas y emprendo el camino de vuelta a casa triste y desolado, nah…no es cierto, perseguir palomas siempre pone a uno de buen humor.

 

underneath_the_pine