Hay cosas que estaban destinadas a quedar inconclusas. Nosotros fuimos así.
Hoy llegué a casa con la mente tranquila, hice mis deberes, le di de comer a los gatos y me senté en la cama sin nada que hacer.

Encima de la televisión está la cajita morada que guarda fotos, me dieron ganas de abrirla y recordar.

Paré cuando nos encontré, cerré los ojos un instante y no dudé en poner las canciones que me llevaban de vuelta. Sadness nos cantaba quedito, o me cantaba a mí y me llevaba a cuando éramos aire y nos íbamos a donde quisiéramos.

Cuando te recuerdo pienso en azoteas y me siento ahí arriba, mirando los atardeceres, respirando la magiecita que brotaba de nuestra inocente torpeza.

Siempre fuimos inconclusos, pero qué bonito que fue. Recuerdo que fuimos sinceros y transparentes, pero nos ahogamos porque éramos también más jóvenes y más cobardes. No recordaba momentos agrios más que cuando llorábamos por no saber cómo hacer para estar firmes con nosotros mismos y con el otro.

Nos dimos abrazos preciosos y sonrisas tranquilas. Nunca llegamos a ser torbellino, éramos aire calmado que viajaba entre las hojitas de los árboles del bosque que creamos con tanto que compartimos. Fue muy poco tiempo, lo recuerdo, pero estuvo lleno de felicidad, nos enseñamos muchísimo y nos dejamos ir, inconclusos como en un principio.

Cuando dejamos de ser juntos, se sentía vacío pero seguro, sabía que de cualquier forma nos acompañaríamos en el camino y quizá de una mejor manera. Abrí los ojos y la canción terminaba, me dieron ganas de escribirte y preguntarte cómo iba todo. La ventaja de tenernos inconclusos es que podemos seguir estando y quedarnos así, que puedes hablarme cuando lo necesites, que puedo verte cuando extrañe nuestras pláticas.

Sonreí mucho y me sentí afortunada de no haber tenido nada más que lo que no sucedió. Fue preciso: conocimos lugares, nos empujamos en el camino, nos ayudamos a encontrarnos un poco para poder compartirnos con alguien más.

La nostalgia sigue cabiendo de vez en vez porque la duda siempre queda, no pasa nada, nos tenemos todavía y al nunca habernos tenido, nunca nos vamos a perder, eso te lo agradezco siempre.

– Aimée