Día 1: Salir al mundo un jueves a las 2pm para recoger unas fotografías que mandé a imprimir no es una tarea que esté ansioso de llevar a cabo, menos cuando sé que el aire acondicionado de mi auto se fastidió hace dos o tres primaveras. A mi ya grandiosa aventura le tengo que sumar la miríada de autos que salen a esta hora para dar la vuelta y apreciar la belleza de la ciudad.

Calor, calor, calor.

En medio del tráfico y con mi auto sin movimiento busco mis audífonos y busco los últimos álbumes que he bajado a Spotify. Sound & Color de Alabama Shakes parece como una buena opción. Los minutos pasan, es difícil explicar cómo fue que un oasis se formó en medio de este semi-desierto que es Querétaro. La voz de Brittany Howard es un tótem que me guía entre los espejismos de esta ciudad, la música que le acompaña es el baño fresco que ansía mi cuerpo. Un poco de Alabama Shakes y la vida es mejor.

Día 2: Después del calor de estas últimas semanas despertar y tener un clima fresco se agradece sobremanera. Desayuno, ducha, ropajes formales, manejar y Alabama Shakes en mis oídos. Lo interesante ahora es el maridaje de este álbum en conjunto con un aire fresco y mañanero. Me adentro en el bosque en busca de leña para calentar un poco la cabaña, el olor a hojarasca y lluvia me dan la bienvenida.

Fresco, fresco, fresco.

Camino por la ciudad, mi cabello huele a bosque y mis manos a madera. Alabama Shakes hace que mi pecho se expanda y mi corazón se contraiga, juega con mi cabeza y me engaña con mil sensaciones a la vez. No puedo evitar pensar que Sound & Color es un álbum que dejará huella en la historia y cambiará la música contemporánea de manera permanente. Hace mucho no encontraba una obra de arte que me sorprendiera tanto como este LP lo ha hecho.

– Deschannel

 

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