Estás tirado en el suelo rodeado de caminos rotos.
Observas la lámpara que posa encima de ti. Tiene un ligero fallo circuito. Se prende y apaga. Luz y obscuridad, luz y obscuridad.
Cierras los ojos con una suavidad, para encontrarlo.
Te dejas caer en tus recuerdos, en todo aquello que hiciste mal.
Sale un líquido con sabor amargo de tus ojos, pero incoloro.
Tu mente juega con el tiempo y comienza a realizar flashbacks (macetas rotas, azoteas a las dos de mañana, cigarrillos destrozados, botellas vacías, el primer espasmo. Viajes inconclusos, besos clandestinos, sismos, pijamas y LSD. Vacíos, rasguños, moretones y cicatrices. 7 lunares, carreteras solitarias, fantasías plásticas y un pez azul)… Después de todo sigo sin encontrarte.

-Estamos en Ciudad Satélite cariño.